La melodía en el registro de contralto-tenor y en una extensión aún más aguda se asigna a las violas. Sin embargo, las melodías cantabile no se escriben con tanta frecuencia para violas como para violines y violonchelos, en parte porque el timbre de la viola es ligeramente nasal y se adapta mejor a frases cortas y características, y en parte porque el número de violistas de una orquesta es menor. Las melodías confiadas a las violas suelen duplicarse con otras cuerdas o con las maderas.
Ejemplos:
N.º 4. Pan Voyevoda, dúo del acto II 145. Larga melodía cantabile en las violas, dolce, al unísono con la voz de mezzosoprano.
N.º 5. The Golden Cockerel 193.—Cantabile fluido.
N.º 6. Sadko. Cuadro sinfónico 12.—Violas con sordina. Breve tema de danza, piano en Re bemol mayor. (El mismo tema en el corno inglés, en la 6.ª escena de la ópera Sadko, tiene un sonido ligeramente más penetrante).