1. La práctica más habitual consiste en alternar acordes entre distintos grupos instrumentales. Al tratar acordes en registros diferentes, debe cuidarse que la conducción de las voces, aunque interrumpida al pasar de un grupo a otro, siga siendo tan regular como si no hubiera salto de octava a octava; esto se aplica especialmente a los pasajes cromáticos para evitar falsas relaciones.
Ejemplos:
N.º 239. Ivan the Terrible, acto II 29.
N.º 240-241. The Tsar's Bride 123, antes de 124.
* N.º 242-243. """ 178, 179.
* Nota. A veces pueden ignorarse las reglas de conducción de voces cuando se desea un contraste tímbrico extremo entre dos acordes contiguos. Ejemplos: * Shéhérazade, 8.º compás desde el comienzo (la progresión cromática del compás 12 corresponde a los mismos instrumentos; por ello, al principio el segundo clarinete se sitúa por encima del primero)—véase el Ejemplo 109. * The Christmas Night, comienzo (véase el Ejemplo 106).
2. Otro excelente método consiste en transferir el mismo acorde o su inversión de un grupo orquestal a otro. Esta operación exige un equilibrio perfecto tanto en la conducción de las voces como en el registro. El primer grupo ataca un acorde breve y el otro lo toma simultáneamente en la misma posición y distribución, ya sea en la misma octava o en otra. Las gradaciones dinámicas no tienen por qué ser iguales en ambos grupos.
Ejemplos:
Ivan the Terrible, comienzo de la obertura (véase el Ejemplo 85).