§ 34. — 1) La música cantada en la iglesia durante el servicio litúrgico se denomina coral.
2) La mayoría de estas melodías avanzan en blancas uniformes, interrumpidas por calderones que dividen el coral en varias frases o estrofas.
3) La aplicación al coral de todas las reglas aprendidas hasta ahora se denominará armonía en estilo estricto.
4) Evítense, en la medida de lo posible, las cadencias uniformes.
5) En medio del coral deben evitarse las cadencias perfectas; la cadencia del 2.º tipo (con acorde de cuarta y sexta) se emplea raramente, y solo al final del coral.
6) Si el calderón cae en el segundo tiempo del compás, normalmente se emplea el mismo acorde en ambos tiempos, a veces en distintas posiciones melódicas.
7) Muchos corales comienzan en tiempo débil, con la tríada de dominante o su primera inversión, y más raramente con el acorde del cuarto grado.