Al confiar a las cuerdas una melodía en terceras, a menudo es necesario utilizar el mismo timbre en ambas voces; pero en una melodía en sextas pueden emplearse timbres distintos. Al escribir terceras duplicadas en octavas, deben utilizarse los primeros y segundos violines. Pese a la diferencia en el número de ejecutantes, las terceras no sonarán desiguales. La misma disposición puede darse en los grupos de violas y violonchelos, pero resulta inútil para melodías en sextas.
Ejemplos:
* N.º 34. Legend of Kitesh 34—
Vlns. I div.) 3 Vlns. II div.) 3 | ] | 8.
* Legend of Kitesh 39—
Vlns. I Violas | ] | 6.
Véase también Legend of Kitesh 223:
Vlns. I Vlns. II | } | 3 | ] | 8 (Ejemplo 31). Vlns. I Vlns. II | } | 3
La distribución en octavas, terceras y sextas suele regirse por el registro normal de los respectivos instrumentos, para evitar cualquier afectación derivada de alterar el equilibrio. Pero en casos especiales puede permitirse apartarse del orden reconocido. Por ejemplo, en el siguiente caso de escritura en sextas, la voz superior se asigna a los violonchelos y la inferior a los violines en la cuerda de Sol; esta disposición produce un timbre de carácter claramente original.