Además del procedimiento dinámico natural para realizar estas indicaciones expresivas, que depende del intérprete, también pueden obtenerse mediante recursos artificiales de orquestación.
a) En el momento en que las maderas comienzan un acorde piano, las cuerdas lo atacan sforzando, preferiblemente como acorde compuesto, arco o pizz. En el caso inverso, el sf de las cuerdas debe producirse al final del acorde de las maderas. El primer método se emplea también para un efecto sf-dim.; el segundo, para cresc.-sf.
b) Es menos eficaz y, por tanto, menos frecuente confiar las notas sostenidas a las cuerdas y los acordes breves a las maderas. En tales casos, el acorde tenuto se toca tremolando en las cuerdas.