Playable BooksREADING EDITIONS
Schoenberg, Tratado de armonía · Español

Arnold Schoenberg · sección 24 de 66

Enlace de acordes sin nexo armónico

Lee y escucha esta sección en la edición reproducible →

Los enlaces entre acordes sin nexo de nota común se omitieron al principio solo porque presentan dificultades de conducción de las voces y porque la planificación de las fundamentales podía fácilmente resultar menos lograda. Ahora que los incluimos en nuestros ejercicios, harán falta algunas consideraciones para prevenir ambos problemas. Primero, las dificultades de conducción de las voces; las demás cuestiones se tratarán detalladamente en el capítulo siguiente.

Nos ocupa enlazar un grado con sus dos vecinos, el inmediatamente anterior y el inmediatamente posterior: por ejemplo, II con I y con III. Si todas las voces tomaran el camino más próximo, resultarían octavas y quintas paralelas manifiestas.

63.
Fig. 95 · Verlo en el lector

Aquí, pues, es imposible tomar el camino más próximo. Hay que usar movimiento contrario para evitar paralelismos. Se aconseja al alumno determinar primero con claridad qué voces corren peligro de producirlos.

64.
Fig. 96 · Verlo en el lector

Si se usan acordes en primera inversión, las quintas y octavas son aún más fáciles de evitar.

65.
Fig. 97 · Verlo en el lector

Al enlazar dos acordes de esta clase en primera inversión, es aconsejable duplicar la tercera en uno de ellos, aunque el enlace también puede realizarse sin hacerlo.

66.
Fig. 98 · Verlo en el lector

Debo mencionar aquí que la teoría antigua supone lo siguiente. Cuando se enlazan dos grados sucesivos, del inferior al superior —como en 67, II con III—, el primer acorde es el representante incompleto de un acorde de séptima cuya fundamental no expresada está una tercera más abajo: por tanto, el acorde de séptima del grado VII. Cuando se enlaza el grado superior con el inferior, como en 67, III con II, el primer acorde representa un acorde de novena cuya fundamental y tercera se omiten. La teoría antigua daba instrucciones precisas para resolver cada nota de los acordes de séptima y novena, y el movimiento contrario de las voces se seguía automáticamente. Esta suposición es algo complicada, pero tiene el mérito de remontar también estos enlaces a cuartas ascendentes en las fundamentales y, por tanto, al movimiento más fuerte de fundamental.

Lo menciono porque en otra ocasión, que me parece más importante, argumentaré de manera semejante. Estoy, por tanto, muy a favor de esta concepción, pero, como parece innecesario, no insisto en que los enlaces se realicen efectivamente de acuerdo con ella.

67.
Fig. 99 · Verlo en el lector

Antes de pasar a usar estos enlaces en pequeñas realizaciones, añadiremos la preparación de los acordes de séptima por la octava.

68.
Fig. 100 · Verlo en el lector
68.
Fig. 101 · Verlo en el lector

Siempre que el alumno procure evitar quintas y octavas paralelas, estos ejemplos no presentan ninguna dificultad nueva. Solo cuando se enlazan los estados fundamentales de los dos acordes, como en 68a, resulta a veces difícil obtener un acorde completo. Esto solo es posible saltando de la tercera del primer acorde a la quinta del segundo, como en 68b. Si esa quinta es disminuida, como en 68a, el salto debería evitarse en rigor porque el intervalo es antimelódico. Pero si otras ventajas o necesidades hacen deseable un acorde completo, el alumno puede ahora dar el salto sin vacilar.

69.
Fig. 102 · Verlo en el lector

El Ejemplo 69 muestra su uso en forma de pequeña realización. Naturalmente, las realizaciones pueden ser ahora más extensas. Practíquense también en menor.