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Schoenberg, Tratado de armonía · Español

Arnold Schoenberg · sección 33 de 66

Uso más libre del séptimo grado

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Para el séptimo grado en mayor reconocimos la preparación y resolución como la manera más sencilla de tratar la disonancia. Ahora, con los acordes de séptima, hemos visto cómo la disonancia puede aparecer sin preparación cuando ocurre de paso y cómo la resolución también puede producirse de otras maneras que mediante el salto de cuarta ascendente en la fundamental. Esto puede aplicarse a la tríada disminuida, lo que hace accesibles aquellas formas que aparecen en la práctica con más frecuencia que la que tratamos primero.

100. a) b) c) d) e) f)
Fig. 138 · Verlo en el lector

Si se imagina el curso de dos voces como en el Ejemplo 100a, c y f, se comprende que un acorde de sexta del séptimo grado que aparece sobre Re esté justificado por el movimiento melódico de estas voces como lo está en otros casos por la preparación. En este contexto, 100e presenta entonces un cuadro que corresponde a las reglas estrictas de la escritura contrapuntística y a lo que se encuentra en la música antigua, pero contrasta llamativamente con lo que hemos hecho hasta ahora. ¡Pues la quinta disminuida no solo no se prepara ni se resuelve, sino que incluso se duplica!

Enumero algunos de los enlaces más habituales de la tríada del séptimo grado y menciono en general que el estado fundamental y el acorde de cuarta y sexta no son habituales; el acorde de sexta, en cambio, aparece a menudo.

En el enlace VII–I, la función de VII es tal que debe entenderse como sustituto de V, y esto lo distingue principalmente de nuestro anterior VII–III. Eso nos lleva a probar también desde VII, su sustituto, las progresiones habituales desde V: VII–VI, VII–IV, VII–II.

101. a) b) c) d)
Fig. 139 · Verlo en el lector

Las tríadas disminuidas en menor, las de los grados segundo, sexto y séptimo, admiten naturalmente el mismo tratamiento.

102.
Fig. 140 · Verlo en el lector

Al hacerlo, deben observarse estrictamente las leyes de los puntos de giro.

Se hace un uso especialmente frecuente y variado del acorde de séptima sobre el séptimo grado en mayor o, respectivamente, sobre el segundo grado en menor. Esto se mostrará al tratar las modulaciones. Sobre el acorde de séptima del séptimo grado en menor, el llamado acorde de séptima disminuida, baste decir por ahora lo siguiente: según nuestras primeras consideraciones, solo podíamos enlazarlo con el tercer grado (salto de cuarta ascendente en la fundamental), como en el Ejemplo 103a, b, c, d. Pero ahora empiezan a manifestarse algunas posibilidades que admite este acorde extremadamente ambiguo.

103. a) b) c) d) e) f) g) h) i) k) l) m) n) o) p) qu) r) s) t)
Fig. 141 · Verlo en el lector

En algunos enlaces del acorde de séptima disminuida surgen quintas ocultas, como en 103f y g. Por esa razón habría que omitir por completo algunos enlaces (103f), o en otros (103g) habría que duplicar la tercera, como en 103h. Pero estas quintas ocultas aparecen tan a menudo en las obras maestras y se evitan tan pocas veces que considero superfluo exigir evitarlas. Por otra parte, por razones que todavía se tratarán después, aconsejo al alumno abstenerse de aquellos enlaces del séptimo grado que resuelven en el acorde de cuarta y sexta de I (103l y m). Al enlazar el acorde de séptima disminuida probablemente también será mejor dejar que las voces tomen el camino más próximo; pero el Ejemplo 104 muestra algunos enlaces frecuentes en los que las voces saltan.

104. a) b) c)
Fig. 142 · Verlo en el lector

Más adelante surgirán muchas más razones por las que, con el acorde de séptima disminuida más que con otros acordes, puede usarse una conducción de voces por saltos en lugar de la más sencilla. Por ahora bastará la justificación tantas veces elegida: el enlace es familiar. Las voces, pues, no necesitan servir servilmente a completar el acorde, sino que pueden obedecer las necesidades melódicas que surjan.