Pyotr Ilyich Tchaikovsky · sección 21 de 36
Capítulo XIX. Modulación indirecta
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§ 57. Además de la modulación directa, existe la indirecta o de transición, que, en vez de introducir inmediatamente la tonalidad deseada, pasa primero por una o más tonalidades vecinas. Sería imposible fijar límites exactos a tal desviación; en general, debe elegirse, si no precisamente las tonalidades más próximas, al menos otras no demasiado alejadas de la original. Si nos desviamos en dirección opuesta al curso normal *), debemos regresar siempre a él para llevar la modulación a su término.
*) Por «curso normal» entiendo el círculo de quintas o las modulaciones por tonalidades relativas.
Tampoco puede determinarse exactamente cuánto permanecer en cada tonalidad vecina que se toca; debe dejarse enteramente a la sensibilidad musical individual del alumno.
La cadencia prolongada solo debe introducirse después de la última modulación, cuando se ha alcanzado la meta.
Siguen ejemplos de modulaciones de transición.

§ 58. También pertenece a esta categoría la modulación indirecta en forma de secuencia. Si el motivo de una secuencia contiene un acorde modulante, este no necesita modular en la misma dirección al repetirse el motivo; debemos guiarnos por el grado de relación entre los acordes que se enlazan.

Siguen modulaciones en forma de secuencia.

En el último ejemplo no percibimos definitivamente la modulación hasta el compás 5.º; en los cuatro anteriores, las tonalidades de la, Fa y re apenas se indican mediante los acordes de séptima del grado 2.º y su resolución en las respectivas tríadas de dominante.
§ 59. También hay secuencias en las que cada acorde constituye una modulación: las que encadenan acordes de séptima de dominante u otros que resuelven en la tónica, descendiendo siempre una quinta o ascendiendo una cuarta, como en una secuencia dentro de una tonalidad. Cada acorde resuelve en otro que exige a su vez resolución y que al mismo tiempo resuelve el anterior.

Si dispusiéramos de cinco voces, podríamos construir una secuencia de acordes de novena que resolvieran unos en otros; a cuatro voces no es practicable, pues la novena debe resolver en la quinta del acorde siguiente, y en el acorde de novena a cuatro voces se omite justamente la quinta, porque ningún otro intervalo puede suprimirse.

El ejemplo siguiente muestra una secuencia compuesta exclusivamente por acordes de séptima sobre el grado 7.º.

Todas estas secuencias pueden aplicarse en modulaciones indirectas *).

Ejercicio. Constrúyanse numerosas secuencias modulantes.