Nuestra indescriptible satisfacción por el honor que nos hizo el eminente maestro de la escuela rusa al confiarnos la delicada, pero aún más atractiva y halagadora, tarea de traducir su Manual de armonía quedó tristemente disminuida por el profundo pesar que nos causó la dolorosa y prematura pérdida de nuestro ilustre y venerado maestro.
El mundo musical francés conoce a Nikolai Andreyevich como genio creador; nuestro propósito con esta traducción es dar a conocer también al teórico y difundir en Francia su incomparable método de enseñanza, como se ha hecho en Alemania.
Creemos innecesario detenernos en los méritos generales de este Manual y, en particular, en la ingeniosa destreza con que trata la parte más importante de la armonía: la modulación.
El solo nombre de su autor, un hombre que unía una sólida erudición a una modestia poco común, debería bastar para presentar y recomendar una obra destinada a prestar un verdadero servicio tanto a los profesionales como a los aficionados a la ciencia musical.
Por nuestra parte, hemos procurado una traducción lo más exacta y fiel posible; allí donde las exigencias del idioma nos obligaron a apartarnos ligeramente del texto ruso, hemos intentado compensarlo con observaciones que suplan estas leves e inevitables imperfecciones.