§ 56. — La modulación se subdivide en definitiva y pasajera.
Cuando la tonalidad siguiente dura un tiempo más o menos largo, la modulación es definitiva.
Cuando la tonalidad siguiente se roza apenas, incluso mediante un solo acorde, para volver a la tonalidad anterior o pasar a otra tonalidad afín, la modulación es pasajera.
Para realizar plenamente la modulación no es necesario señalar la tonalidad siguiente mediante el acorde de tónica en estado fundamental; y aunque basta el acorde de sexta del primer grado, es evidente que la modulación no es entonces definitiva y requiere algunos acordes o una cadencia para establecer firmemente la tonalidad siguiente. Del mismo modo, para definir la tonalidad anterior no basta el acorde de tónica por sí solo.