a) Escriba frases modulantes de cuatro compases que confirmen firmemente la tonalidad siguiente y señalen con mayor o menor fuerza la tonalidad anterior.
c) Componga frases y períodos de ocho compases sin volver a la tonalidad anterior, pero establezca claramente esa tonalidad al comienzo y afirme por completo la tonalidad siguiente.
d) Componga períodos de ocho compases, modulando de forma pasajera a las tonalidades vecinas una vez enunciada la tonalidad anterior, o después del regreso a esa tonalidad para establecerla firmemente.
OBSERVACIÓN. — La modulación cromática, por su claridad y brevedad, resulta especialmente aplicable a la modulación pasajera. Para establecer firmemente la tonalidad siguiente se acostumbra modular de forma pasajera a las tonalidades de la subdominante, así como a la tonalidad del II grado en el modo mayor y a la del VI grado en el modo menor: Do–re–Do y la–Fa–la.
Después de la cadencia rota suele modularse de forma pasajera a las tonalidades de la subdominante de ambos modos:
NOTA. — Antes de una modulación de una tonalidad mayor a la tonalidad de su subdominante menor (Do–fa), y después de una modulación de una tonalidad menor a la tonalidad de su dominante mayor (la–Mi), conviene no modular de forma pasajera a las tonalidades vecinas, debido a la contradicción que resulta entre los acordes de las tonalidades de paso y los de la tonalidad siguiente o anterior: