Nikolai Rimsky-Korsakov · sección 86 de 96
El acorde de sexta aumentada
Lee y escucha esta sección en la edición reproducible →§ 82. — 1) Para dar una idea clara de los acordes de sexta aumentada, los formaremos sobre el VI grado de los modos mayor y menor armónicos, de modo que estos acordes alterados, que derivan del II y del IV grado de ambos modos, tendrán siempre el VI grado como nota del bajo.

así como:


OBSERVACIÓN. — También pueden resolver en el acorde de sexta del III grado, tanto en el modo mayor como en el menor.
a) Acorde de sexta aumentada; enarmónico del acorde incompleto de séptima de dominante; puede aparecer en el modo mayor y en el menor.
b¹) Acorde de quinta y sexta doblemente aumentado; enarmónico del acorde de séptima de dominante con quinta aumentada; solo puede aparecer en el modo mayor.
b²) Acorde de quinta y sexta aumentada; enarmónico del acorde completo de séptima de dominante; solo puede aparecer en el modo menor.
c) Acorde aumentado de tercera y cuarta; enarmónico del acorde de séptima de dominante con quinta disminuida; puede aparecer en el modo mayor y en el menor.
d) Acorde doblemente aumentado de tercera y cuarta; enarmónico del acorde de séptima de dominante; solo puede aparecer en el modo mayor.
2) Todos los acordes expuestos anteriormente, que por la equivalencia enarmónica de su sexta aumentada producen el mismo sonido que el acorde de séptima de dominante, sirven como medio de modulación enarmónica.
3) Los nombres de estos acordes derivan de la inversión de sus acordes fundamentales.
4) Las notas que forman la sexta aumentada nunca deben duplicarse.
5) Aparte de su función como acordes cromáticos de paso y como medio de modulación, también pueden emplearse de manera independiente cuando los prepara el propio acorde de resolución:

6) La sexta aumentada ejerce la siguiente influencia sobre las cadencias plagales del modo mayor, de las que tratamos en § 40:

OBSERVACIÓN. — El empleo de los acordes de sexta aumentada y de quinta aumentada como sonoridades independientes no modulantes resulta bastante pobre, porque el efecto de estos acordes en los ejercicios es vago y grandilocuente; el alumno puede, sin embargo, emplearlos como acordes de paso.