§ 84. — 1) Para modular enarmónicamente de una tonalidad a otra —por ejemplo, tomando Do mayor (Do) como punto de partida— se toma su acorde de séptima de dominante, completo o incompleto (en este último caso es indispensable duplicar la tercera), y se considera como equivalente enarmónico de uno de los acordes de sexta aumentada, cuya resolución en la tríada o en el acorde de cuarta y sexta dará la modulación a las tonalidades lejanas de Fa sostenido mayor, Si mayor o si menor:
2) Al resolver el acorde de quinta y sexta aumentada en la tríada de dominante (ej. 2), para evitar quintas paralelas se transforma primero en el acorde aumentado de tercera y cuarta, o bien se resuelve previamente en el acorde de cuarta y sexta:
3) Mediante la enarmonía de los acordes de sexta aumentada puede modularse a otras tonalidades pasando primero por una de las tonalidades vecinas de la inicial, para obtener el acorde de séptima de dominante de esa tonalidad vecina; por ejemplo:
4) Los acordes de sexta aumentada modulan a tonalidades con sostenidos; por ello su empleo es bueno cuando se quiere reducir repentinamente el número de bemoles o aumentar repentinamente el de sostenidos:
OBSERVACIÓN. — La enarmonía del acorde de séptima de dominante con el acorde doblemente aumentado de tercera y cuarta no se indica en el ejemplo anterior, cosa que no suele hacerse en la práctica; sin embargo, la resolución del acorde de séptima de dominante de Re bemol mayor en el acorde de cuarta y sexta de Do mayor se explica por esta enarmonía implícita.