Al escribir acordes de 5, 6, 7 y 8 voces, sean independientes o constituyan la base armónica, el estudiante debe seguir los principios del capítulo anterior sobre el movimiento de las maderas en octavas. Como las notas 5.ª, 6.ª, 7.ª y 8.ª son solo duplicaciones en octavas de notas inferiores de la armonía real (a 4 voces), deben elegirse instrumentos que se combinen entre sí para producir las mejores octavas. También pueden utilizarse el cruce y la inclusión de voces.
Nota. En la mayoría de los casos, esta distribución se emplea cuando las dos voces armónicas superiores tienen una función melódica especial; esta cuestión se ha tratado anteriormente.
La superposición es el método más satisfactorio para la armonía cerrada a tres voces. El cruce es menos favorable, pues produce octavas contrarias al orden natural de registro:
| Aquí la disposición | | es incorrecta. [Escuchar] | | [Escuchar] |